Dragon Wars – La guerra por tirar el dinero..

Tras un intento en vano de esperar a que la estrenasen en salas de cine, ayer al final me agencié con una copia en inglés que devoré con hambre atroz. Obviamente, después de verla, dudo mucho que algún día llegue a estrenarse en España. Siete años de producción + 75 millones de dólares dan para bastante más que un simple producto mediocre.
Antes de ponerla verde como la lechuga, hablaré de la única razón por la que se salva esta película de la hoguera: Su animación 3D. Que una serpiente gigante (ojo!, he dicho serpiente no dragón) campe a sus anchas por Los Ángeles, atravesando garajes, edificios (por dentro y por fuera), carreteras, aplastando y lanzado coches, etc y que encima resulte creíble y espectacular parece una más que buena razón para ver la película. Sin embargo, es la única.
El bichotrón es ayudado por un ejército malvado compuesto por criaturas prehistóricas cuyos efectos también quitan el hipo. El combate entre los helicópteros Apache y una especie de Pterodáctilos también es fantástica. Ahora bien, ahí acaba lo bueno. El resto de efectos especiales son paupérrimos, terribles, casi te dan ganas de llorar. Los efectos para las unidades de infantería son los mismos utilizados por los Power Rangers! pero qué vergüenza!! (al igual que su vestimenta, trajes ajustados de licra con plásticos pegados.. dios.. que horror!)
Como os podeís esperar, si ya no quedaba presupuesto para el resto de efectos especiales, tampoco lo había ni para los actores, el guión o la dirección.
La historia es simple: Serpientes gigantes que quieren ir al cielo. Para ello, el cielo elige a una y le indica que debe zamparse a una mujer veinteañera que posee un huevo que hace convertirse a la serpiente en dragón. Punto pelota. La peli dura 1:40 y durante 1:20 sólo vemos a una mega serpiente persiguiendo a una tía buenorra. Fin del guión.
La selección de actores es, en el mejor de los casos, mala. La actuación, de media, floja. Y los diálogos, tontos y nimios ya que no aportan nada al guión anteriormente descrito. El 80% de las cosas pasan porque sí, sin explicación o justificación alguna.
Es una película hecha para el lucimiento del estudio de animación, si no uno no se explica como las cosas simplemente pasan. Ejércitos que salen de la nada, bichotrones que aparecen y desaparecen sin dejar rastros. Fortalezas que aparecen de golpe sin saber si están en la tierra, bajo ella o en otra dimensión. Por no mencionar de dónde leñes se sacan los últimos 20 minutos del final que, a mi jucio, es también de lo poco que merezca la pena (ojo, sólo visualmente).
Resumiendo, es una película mala que no merece la pena ir a ver. No ya por la pérdida de dinero o tiempo, si no porque la vergüenza ajena que sientes al saber que con 75 millones han dado a luz un producto tan descafeinado que hasta te duelen las papilas gustativas al intentar buscarle el sabor.
Lo mejor: La animación 3D, espectular. No brillante pero sí de lo mejorcito que he visto.
Lo peor: Los efectos especiales, el guión, la dirección y el sin sentido general de la película.
Mejor escena: Todas en las que sale la serpiente gigante. Probablemente la mejor es la última de la película.
Puntuación: 4 (y no le doy menos porque me ha encatado la animación)
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Pues lo cierto es que no.. lo peor viene cuando después de la hora y cuarenta minutos te preguntas.. ¿y por qué leñes la llaman dragon wars si todo el rato sale una serpiente malota tras una tia buerra? ¿¿¿Ande están las guerras ENTRE dragones???
Dios.. ya ni saben ni poner nombre a las películas..


Pues entonces paso de ella seguro: una mega serpiente persiguiendo a una tía buenorra no es mi idea de disfrutar de una hora y media de mi escaso tiempo libre…